¿Qué es la fibra oscura? Ventajas, retos y futuro

¿Qué es la fibra oscura? Ventajas, retos y futuro

¿Qué es la fibra oscura? A finales del siglo XX se instalaron muchos kilómetros de fibra óptica, y en ocasiones se realizaban proyectos de cableado con bastantes más metros de los necesarios. Ahora aparecen como una oportunidad de negocio y de uso. A continuación haremos un análisis en profundidad de esta curiosa red invisible que nos ha estado acompañando desde hace tiempo.

¿Qué es la fibra oscura?

Como indica su nombre, es una fibra sin luz. Se entiende por este concepto una fibra sin iluminar, es decir, desplegada e instalada pero que no se utiliza. Y eso significa que el cable se encuentra listo para su utilización en el caso de que futuros clientes, o la misma compañía propietaria, quieran darle uso. El uso que le den dependerá de las necesidades del momento.

Las ventajas de la fibra oscura

• La principal de entre las ventajas de la fibra oscura es que, cuando se arrienda, sus cables se encuentran separados de la red general que el proveedor tiene. Esto supone que el cliente tendrá un total control de la red de fibra óptica que resulte.

•  La escalabilidad es otra de sus ventajas más notables. Esto es debido a que las conexiones e instalaciones de estas redes pueden fácilmente servir de base para las que se lleven a cabo en un futuro.

• Puede servir como respaldo temporal. Las compañías que tienen exceso de fibra cableada no usada y que tampoco se encuentra arrendada a ningún cliente pueden usarla para crear una redundancia de la red general. De esta manera se puede responder a una caída de la red con mayor rapidez y eficacia. Y, así, los clientes no tendrán un corte de su suministro o este, en caso de darse, sería mínimo.

• Da lugar a nuevos servicios y a que puedan ser satisfechas otras necesidades. Se tienen, a priori, opciones que pueden servir para ampliar mercado y realizar otros trabajos que no se podrían ejecutar con una red saturada y usada al máximo de su capacidad.

Fibra óptica y fibra oscura

A menudo, cuando alguien se pregunta qué es la fibra oscura, ya sospecha que se trata de un concepto estrechamente vinculado al de fibra óptica. Y no se equivocan. Físicamente podríamos definir ambas como hilos extremadamente finos y transparentes, que suelen ser de vidrio o de algún tipo de plástico, y que suelen emplearse para transmitir datos a gran velocidad. Pero ahí acaban las similitudes.

La gran diferencia entre la fibra óptica y la fibra oscura es que la primera es la que actualmente se encuentra en uso y presta servicio a los clientes de los operadores. La segunda, por su parte, se halla en desuso y a disposición de empresas que pueden arrendarla, crear nuevas redes, redundancias que aseguren la continuidad del suministro… O cualquier otra función de interés que surja en el futuro.

Así, ambas se presentan como opciones en las que las compañías tecnológicas de comunicaciones tendrán que apoyarse para seguir creciendo de manera escalonada y segura. Todo ello sin perjuicio de que aparezcan otros retos o elementos tecnológicos que complementen a estos o incluso los sustituyan.

¿Cuántos kilómetros de fibra oscura hay en España?

A finales de 2019 se estimaba que en España podría haber más de 2 millones de kilómetros de extensión de fibra oscura. De ellos, Adif gestiona el 25 %, y el resto está repartido entre otras compañías de cable, como Euskaltel o Vodafone.

¿Qué clientes tiene la fibra oscura?

Hay que tener en cuenta que la fibra oscura se alquila a los clientes, pero sin luz. Son ellos los que tienen que darle la funcionalidad que precisen, instalando los equipos necesarios para poder enviar datos, voz o vídeos. En este sentido, este cableado es ofertado en el mercado mayorista y uno de sus clientes potenciales más importantes son las empresas proveedores de servicio de Internet (PSI).

Otro tipo de cliente que también se interesa a menudo en adquirir fibra oscura son las administraciones públicas. Así pueden ser ellas quienes, directamente, gestionen sus redes de comunicaciones. En este caso se pueden llevar a cabo instalaciones más específicas, controladas por la propia Administración y sin necesidad de que intervenga ningún otro intermediario.

Ahora sabemos qué es la fibra oscura y lo que esta ha supuesto en cuanto al aumento de posibilidades para las compañías que, en su día, se encargaron de cablear las ciudades. Y somos conscientes de que, al contrario de lo que pudo pensarse en su día, no se trató de un gasto inútil y un derroche de material. Hoy, de hecho, esta fibra se plantea como un aliado en cuanto a los desafíos presentes y futuros en el sector de las comunicaciones. En cualquier caso, no hay que caminar solos: en Zoostock podemos ayudar a explotar las ventajas de la fibra oscura, facilitando la vida a los usuarios mediante nuestro asesoramiento y gestión de las redes de fibra. Animamos a nuestros lectores a consultarnos a este respecto.