El punto neutro en el peering: por qué es importante

El punto neutro en el peering: por qué es importante

Un peering es una interconexión de redes para el intercambio de datos, lo que nos ofrece numerosas posibilidades en la construcción de infraestructuras. Por esta razón es tan importante que conozcamos algunos de los conceptos más importantes relacionados con él, como el punto neutro en el peering y la relación entre el propio peering y la velocidad de transmisión.

El punto neutro en el peering

Cuando hablamos de un punto neutro en el peering nos referimos al espacio en el que distintos operadores pueden intercambiar su tráfico con el de sus homólogos. Es decir, se trata de un verdadero nexo de unión entre ellos, en el que pueden establecer una interrelación. Por lo tanto, este elemento del peering resulta esencial para garantizar a las empresas con consumo importante de ancho de banda una buena conectividad.

Para valorar la importancia del punto neutro en el peering debemos ser conscientes de que aquí va a parar el tráfico de centenares de redes, que consiguen así un intercambio eficaz en un tiempo tan pequeño que el consumidor ni se da cuenta de este proceso.

Aunque en Estados Unidos se acumulan los puntos de neutros de peering más importantes a nivel mundial, en todos los países podemos encontrar estas estructuras.

La velocidad de transmisión

El peering y la velocidad de transmisión también tienen una relación muy estrecha. De hecho, gracias a esta interconexión de redes podemos tener la sensación de que navegamos mucho más rápidamente.

La verdad es que con este sistema es posible tejer conexiones entre redes que no están unidas directamente. En consecuencia se potencian las conexiones a Internet, porque el intercambio de tráfico permite que la velocidad aumente. Tener peering con varias empresas significa que se puede disfrutar de conexión directa con sus servidores de contenido y, lo que es todavía más importante, que el sistema creado funcionará aun cuando una de estas redes esté aislada o no disponible en un momento dado.

Además, no podemos olvidar que el peering escala el rendimiento de la infraestructura creada. En otras palabras, es capaz de administrar la capacidad de transmisión de datos que necesita cada cliente en concreto. Por lo tanto, el proceso es más eficaz y aumenta la velocidad de transmisión. Esto resulta fundamental para que todos podamos disfrutar de una navegación más rápida y con mayor nivel de efectividad.

Peering público y peering privado

Establecer las principales diferencias entre el peering público y privado es esencial para que podamos conocer las ventajas de cada uno de ellos. De esta manera, podremos elegir el sistema de intercambio más adecuado en cada caso.

Cuando hablamos del peering público nos referimos a la habilitación de la conexión de varias redes en un mismo punto. Se orienta, sobre todo, a redes pequeñas o con otras de pequeño tamaño que funcionan como secundarias. Esto se debe, esencialmente, a que el peering público tiene una menor capacidad de intercambio de tráfico de información que el privado.

Se trata de una tecnología Ethernet, por lo que se recurre a los switches para realizar el intercambio de información. Estos dispositivos se conectan en un punto neutro que actúa como infraestructura física para la conexión de los diversos proveedores. Así pueden compartir su tráfico según el acuerdo previo que tienen establecido.

Además, es importante señalar que estos puntos neutros en el peering público ayudan a que la interconexión a través de la infraestructura creada sea más económica para todos los usuarios. Incluso, puede ser mejorada ampliando el ancho de banda o estableciendo una menor distancia entre puntos para reducir la latencia de la red.

En España podemos encontrar algunos puntos neutros de conexión de peering público situados en las ciudades de Barcelona, Madrid y Santiago de Compostela. El más importante de todos ellos es ESPANIX, en funcionamiento desde hace más de 20 años en la capital española.

Si hablamos del peering privado, nos referimos a una conexión que se establece entre tan solo un par de redes, que trabajan habitualmente con un gran volumen de tráfico. Este tipo de conexión es directo y se realiza mediante un cable, que es capaz de soportar la gran cantidad de información que se pretende intercambiar y que un punto neutro no podría asumir. Este proceso se realiza en carrier hotels, es decir, lugares físicos que actúan como alojamientos web y en los que se puede elegir el servidor de conexión. Esto resulta especialmente importante para los proveedores de almacenamiento.

En definitiva, el peering y los conceptos a los que está asociado nos garantizan un intercambio de información más rápido y eficaz entre estructuras muy diversas. Por lo tanto, es importante que conozcamos al detalle esta tecnología y nuestras necesidades específicas para poder escoger el modelo más adecuado de transmisión de datos para nuestra organización. Si deseas saber más sobre el punto neutro en el peering y este sistema en general, te recomendamos contactar con nosotros.