Cómo puede ayudar el 5G en un estado de pandemia

Cómo puede ayudar el 5G en un estado de pandemia

La guerra comercial abierta entre Estados Unidos y China ha dado origen a numerosas teorías de la conspiración en torno a la propagación del coronavirus. No han sido pocos los que han promovido ideas en torno a que unos u otros lo habían provocado para evitar que China consolidase en Europa su tecnología 5G. Sin embargo, nada de esto parece tener una base sólida, y la realidad es que ya deberíamos saber cómo puede ayudar el 5G y cuáles son los nuevos usos que se impondrán.

Tecnología 5G

La tecnología 5G abre las puertas a un importante incremento en la velocidad y capacidad de transferencia de datos. Esto se presenta como algo imprescindible ante el fuerte incremento que han experimentado las relaciones remotas en todos los ámbitos.

Las nuevas necesidades de trabajo, educación y prestación de todo tipo de servicios en remoto amenazan con el colapso de las comunicaciones con las tecnologías actuales. El problema, además, es que no se trata de una necesidad puntual. Los nuevos usos emergentes desde una necesidad imperiosa se están consolidando y, en muchos casos, no habrá un retroceso significativo.

Por otro lado, ante la nueva situación estamos asistiendo al desarrollo de aplicaciones y servicios que cubren esas nuevas necesidades. Así, la asistencia médica, consultas y controles clínicos se está redirigiendo hacia las nuevas tecnologías.

Cómo puede ayudar el 5G

El 5G va a permitir, por ejemplo, que podamos disponer de videoconferencias sin retardo o que todos los elementos multimedia sean mucho más manejables. La realidad aumentada será accesible desde cualquier punto remoto, permitiendo su aplicación tanto a la industria y las actividades empresariales como al ámbito de la sanidad.

Pero si hasta ahora todas las promesas sobre cómo puede ayudar el 5G solo presentaban una evolución conveniente a un desarrollo progresivo, la asociación del 5G y el coronavirus ha convertido esta tecnología en imprescindible para la nueva realidad que se nos presenta. La aplicación práctica ya está en marcha. Vemos cómo a través de la geolocalización de dispositivos móviles y el cruce de la información, la tecnología se está empleando en actividades tan importantes como saber quién ha estado en contacto o próximo a un afectado en las últimas horas. Esto permite un seguimiento en tiempo real de las posibilidades de contagio y el control de la expansión de la pandemia.

Ya vemos claro un aspecto sobre cómo puede ayudar el 5G en este grave problema. Enviando un mensaje a los posibles contagiados se les puede requerir la realización de un test o mandar un aviso para que observen sus síntomas con más cuidado y, al estar en riesgo, tomen medidas preventivas de cuarentena o distancia social.

Hemos de considerar que, aunque se consiga un control definitivo de este virus y una vacuna para su prevención, el mundo ha quedado sobre aviso de lo que puede repetirse en un futuro con otras cepas u otros virus. y el descalabro que en unos pocos meses ha supuesto en las economías mundiales y la sociedad. Para imaginar cómo puede ayudar el 5G a nivel mundial en el control de una pandemia de estas características es primordial tener en cuenta el incremento potencial de capacidad de transferencia de datos que supone.

Se hace imprescindible abordar el desarrollo y la implementación de soluciones que puedan garantizar una perfecta gestión de las crisis sanitarias que se puedan producir en el futuro. Pero lo que es ya una realidad es que el flujo de datos alcanzado no va a rebajar las necesidades. Y es que podemos constatar desde nuestra propia experiencia como usuarios cómo se han ralentizado las velocidades de transferencia, hasta llegar a colapsar las redes.

Implantación del 5G

Si hasta ahora la guerra comercial entre las dos potencias mundiales había ralentizado la implantación definitiva de una tecnología que solo está a la espera del cese de las hostilidades, esta demora es algo que ya no puede sostenerse. Toda la situación de la pandemia ha provocado un nuevo retraso en los planes, que en España preveían el desarrollo de una estructura de partida en junio y que ahora solo es posible prever para finales de otoño.

La tecnología está desarrollada y dispuesta desde hace tiempo, aunque su uso extendido seguirá un camino todavía lento que no sabemos si la nueva situación podrá permitirse. Hasta 2025 solo está previsto que uno de cada cinco dispositivos móviles en manos de los usuarios utilice las nuevas redes. Y esta cifra frena las expectativas sobre cómo puede ayudar el 5G. Cuando la realidad es que pandemia y 5G presentan una asociación en la que la primera depende para su control del desarrollo efectivo y expansión de la segunda, los vetos impuestos a Huawei no ayudan a hacer efectiva la colaboración necesaria.

Se ha demostrado cómo puede ayudar el 5G a la prevención de posibles crisis sanitarias y a evitar el colapso de las economías. Ahora se hace necesario un acuerdo internacional que supere las barreras de los vetos y la competencia. Para conocer estas soluciones pueden seguirse nuestras noticias sobre 5G y coronavirus.